Seguro que has oído en más de una ocasión este famoso dicho referido a los hombres. Y es verdad, “no somos de piedra”. Pero ¿sabes cuál es el origen del dicho? Pues muy sencillo, aquí lo tienes…
Si es que ante los encantos de una gran mujer no hay hombre, de carne o de piedra, que se resista.
Gracias Ester.













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Jaluro
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