Pues muy sencillo, ya desde pequeños tenemos una extraña fijación con hacer una y otra vez cosas que no nos gustan del todo, pero que no podemos evitar repetirlas.
Si no, ¿cómo me explicas lo del siguiente vídeo?
Así somos los humanos, basta que nos prohíban algo o que sepamos que algo puede ser peligroso o no demasiado bueno para nosotros, que lo haremos una y otra vez sin poder resistir la tentación. ¡Qué gracioso el crío! ¿verdad?
Gracias Jose.







1 Comentario ↓
alfredo el 13 de Octubre de 2008 a las 15:05
Esos padres no tienen corazón

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